sábado, 7 de febrero de 2009

El trabajo docente en el medio rural

EL PROCESO DE APRENDER

Los niños y las niñas tienen curiosidad natural que los impulsa a aprender. Observan lo que ocurre en su medio; reflexionan sobre lo que ellos mismos hacen, ven y escuchan; descubren y comprenden cosas nuevas cada día. Continuamente se hacen preguntas, buscan sus propias respuestas o bien averiguan con los demás lo que necesitan saber. El diálogo con sus familiares, amigos y maestros les ayuda a prender. Adquieren nuevas experiencias al crecer, y aprender los conocimientos y las creencias de los adultos con quienes viven, Así van cambiando poco a poco sus ideas.
En algunas comunidades rurales es poco frecuente el uso de la escritura, por eso es importante que en la escuela tengan la oportunidad de encontrarles sentido y utilidad a la lectura y escritura desde el momento que empiezan a aprender.
El conocimiento del mundo natural y social también empieza fuera de la escuela, las actividades en las ciencias sociales y naturales también pueden ayudar a los niños a descubrir e imaginar lo que no conoce. La imaginación de los niños se enriquece con los experimentos las ilustraciones y los libros, así como con todo lo que les pueda relatar el maestro.
Los niños y las niñas aprenden mejor los contenidos de la primaria cuneado están entusiasmados y animados con las actividades y los juegos que les organizan los maestros.
El trabajo en el medio rural presenta un reto singular. Las condiciones de la escuela y las carencias materiales pueden ser desalentadoras. Frente a eso, es importante el interés que los maestros tengan para emprender su labor así como su capacidad para guiar a los alumnos. Los recursos más importantes son las preguntas, los conocimientos y las vivencias diarias de los niños.
Durante las primeras semanas del inicio del año escolar es necesario dedicar tiempo para organizar a los alumnos y establecer algunos procedimientos que facilitarán el trabajo. Conviene empezar el año con actividades en las que participen todos los niños de la escuela.
El trabajo en la escuela multigrado se facilita mucho si se enseña la misma materia a todos los grados a ala vez. N o es necesario tratar todas la materias diariamente; pero sí, dar el mismo tiempo a cada una durante una semana. Los profesores de escuela multigrado procuran aprovechar las oportunidades de trabajar con todo el grupo junto. Sin embargo, muchas veces será necesario organizar dos o tres actividades a la vez, ya sea por grados o ciclos.
Los niños solo se expresan si se dan cuenta que el maestro cree verdaderamente en su capacidad, la comprensión y la confianza son indispensables para que los niños participen y aprendan en clase. En ocasiones, la disciplina puede ser un problema y ocasiona pérdida de tiempo. Por eso es necesario, que el maestro acuerde con los alumnos algunas reglas que todos respeten, Muchos de los problemas de indisciplina ocurre cunado a los niños se les proponen actividades aburridas que realizar.
Las excursiones a comunidades cercanas también despiertan la curiosidad de los niños y los hacen pensar en las formas de vida, la ubicación geográfica y el ambiente de su región. Es importante relacionar los conocimientos que se les dan con experiencias propias de ellos.
El maestro puede aprovechar los materiales a su alcance, como los guiones y juegos didácticos, así como los ejercicios o experimentos propuestos en los libros de texto. Lo importante es que los alumnos realicen las actividades y se expresen con sus propias palabras. Al inicio de cada clase conviene que entre todos recuerden lo hecho en la clase anterior para que lo relacionen con las actividades o lecturas posteriores
En lugar de que los niños copien planas, es mejor que traten de escribir palabras nuevas, sin repetir alguna y las intercambien luego con sus compañeros, para intentar leerlas. En las escuelas multigrado es muy importante que los niños se organicen para hacer cualquier actividad sin requerir la atención del maestro y sin esperar a que éste les ponga trabajo.
Durante el tratamiento de los temas y la realización de las actividades es importante cuidar la forma de intervenir para lograr que los alumnos participen. Las mejores preguntas son abiertas, aquellas que tiene muchas respuestas buenas y que cada quien contesta según su propio criterio. Tales preguntas piden a los niños que relaten o expliquen cosas. Tanto antes como después de cada trabajo hecho por los niños, se deja tiempo para que expresen lo que piensan. Sin embargo, en determinados momentos, el maestro debe explicar el tema a partir de sus propios conocimientos.
En las escuelas unitarias, bidocentes o tridocentes, los alumnos a veces realizan durante varios años las mismas actividades, el maestro debe buscar cómo enriquecer o variar las actividades sobre todo para los alumnos mayores.
El trabajo colectivo se lleva a cabo entre los alumnos de un mismo o de diferentes grados. Al trabajar juntos, los niños pueden aprender unos de otros, siempre y cuando el maestro los anime a expresar, comentar y argumentar sus ideas entre sí.
Si los niños aprenden a observar los detalles de las ilustraciones de los libros y los comentan, entienden mejor de que trata la lectura. A veces, el maestro explicará la ilustración y el significado de los cuadros, colores o señales que hay en algunos ejercicios. Todo esto también forma parte de aprender a leer.
El maestro debe recordar a los alumnos que , para aprender a leer cualquier libro, es importante que comprendan lo que leen y que traten de explicarlo con sus propias palabras en lugar de responder exactamente como está escrito ahí.
Para los niños, es importante la revisión del trabajo que se les deja. A veces, se conforman sí el maestro simplemente palomea o califica, pero la revisión sólo les ayuda si se hace con cuidado. Es preferible dedicar siempre un momento al final de la clase para revisar. Resulta mejor dedicar más tiempo a los niños en lo individual.

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